Blog

05 August 2018 Publicado en Blog Escrito por

¿Cómo escoger una carrera? Destacado

Sin duda la vocación es muy importante a la hora de decidir que carrera estudiar, sin embargo la empleabilidad (lo que requiere el mercado laboral) debe ser tomado en cuenta al decidir ya que permite, a partir de la carrera escogida, proyectar las posibilidades de encontrar empleo. Junto con lo anterior, se debe considerar el ingreso promedio una vez titulado. En este sentido, se estima que una carrera que tiene sobre un 70% de empleabilidad al primer año es un buen indicador (fuente: www.mifuturo.cl). 

A la hora de decidir qué carrera estudiar, deben agregarse otros aspectos tales como habilidades (lo que a uno le resulta fácil ya sea de manera natural o adquirida), intereses (lo que a uno le gusta o disfruta hacer) y el autoconocimiento (cómo a uno le gusta trabajar y relacionarse con los demás). 

Para escoger la institución educacional en la cual estudiar lo que se elija, se debe considerar aspectos como:

Acreditación: la acreditación es un factor importante a la hora de escoger dónde estudiar ya que una institución educacional al estar acreditada asegura el cumplimiento de su proyecto educacional así como la calidad de sus docentes, carreras impartidas e infraestructura (laboratorios, bibliotecas, centros de investigación, centros de práctica, etc.). Debe considerarse que tanto la institución como la carrera elegida se encuentren acreditadas.
La acreditación al certificar la calidad de la institución, es una herramienta de prestigio que beneficia al estudiante y egresado, brindándole mayores oportunidades laborales y profesionales, además de posibilitar un mayor acceso a becas y créditos como también programas de intercambio.
Es importante considerar que el proyecto de ley de educación superior enviado por el Gobierno al Congreso establece, entre otras cosas, que la acreditación de las instituciones, que hasta ahora era voluntaria, con la nueva legislación será obligatoria para las instituciones. 


Costos: se debe considerar el costo de matrícula, aranceles, materiales, etc. y que los valores de las carreras varían de una institución a otra. En este punto podría, según el caso, cobrar importancia el que la institución cuente con becas, créditos o acceso a gratuidad. 


Malla curricular: un punto significativo de analizar lo constituye el contenido y la malla curricular de las carreras para ver si corresponden a lo que se imagina. 


Horarios: para quienes estudien y trabajen, la flexibilidad de horarios será importante. 


Nosotros en Crisálida Coaching entendemos que los chic@s que darán la PSU, desean un futuro laboral que les de un propósito, una razón para levantarse cada día y ser más felices. Es por ello que nosotros los acompañamos a que tomen una decisión más informada conociendo mejor cuáles sus habilidades, intereses, y talentos, contando con un mayor autoconocimiento y entendiendo mejor cuál es el campo laboral de la carrera que escojan finalmente. 

 

Read more
01 July 2018 Publicado en Blog Escrito por

Ejercicios para lograr una mejor empatía Destacado

La empatía, el arte de ponerse en el lugar del otro, es una de las competencias emocionales más demandada actualmente. Afecta nuestra capacidad de influencia, de comunicación, de negociación, de colaboración, de gestión de equipos y de liderazgo.

La empatía consiste en aprender a ponerse en el lugar del otro, conectar con sus sentimientos y con la forma en que vive las situaciones, entendiendo sus deseos y sus miedos. Consiste en estar centrado totalmente en el otro, escuchándolo a un nivel racional y emocional, percibiendo su lenguaje verbal y no verbal. Esto implica olvidarme de mi, detener mi diálogo interior, estar totalmente atento a lo que me dice y no pensar en lo que le voy a decir yo, o lo que le voy a preguntar a continuación.

Practicar la empatía nos ayuda a ampliar nuestras perspectivas y con ello a enriquecer nuestro mundo con nuevas ideas, puntos de vista así como oportunidades,. Es una habilidad social clave que nos permite escuchar mejor, comprender, y formular mejores preguntas, que son tres aspectos fundamentales de una buena comunicación y la base para construir relaciones sólidas y enriquecedoras.

Para ello te propongo estos sencillos ejercicios prácticos para mejorar tu empatía:

1.- Deja de escuchar durante 5 minutos y concentra tu atencion en el lenguaje no verbal.

Olvídate del significado de las palabras y atiende al resto de la información: capta el tono de voz, observa la postura corporal, la mirada, la expresión facial en su conjunto, los gestos, aprecia los silencios, déjales espacio para que surjan y se mantengan. Busca el significado detrás de todos estos gestos. Construye la historia, la conversación desde lo emocional, olvidándote de las palabras.

Una buena forma de empezar a practicar es ver escenas de películas sin voz e interpretar lo que le pasa a cada personaje. 

2.- Elige a una persona al azar e intenta imaginar lo que la mueve a hacer lo que hace y cómo lo hace.

Un buen momento para este tipo de ejercicio es cuando paseas, cuando estás en un transporte público, de compras en unos grandes almacenes o centro comercial, en una estación de tren, en el aeropuerto, en una cafetería. Estos lugares son ricos en escenas que nos pueden servir para poner en práctica nuestra empatía. Fíjate en alguien o en un grupo, observa lo que hacen e imagina que hay detrás de esa conducta, piensa en las dificultades que puede tener en su día a día, en cuales pueden ser sus miedos.

Puedes hacerlo también recordando alguna situación vivida en el pasado y ayudarte de la técnica de las 3 columnas: anota en una columna qué es lo que ha ocurrido realmente, los hechos; en la segunda columna registra cuál es tu opinión al respecto y en la tercera como crees que lo ve la otra persona, que opina ella.

3.-Comienza cualquier encuentro, cualquier conversación preguntando y mostrando interés por el otro, y deja espacio para que se abra y simplemente recibe.

¿Cómo estás? ¿Qué tal te ha ido estas últimas semanas? ¿Qué tal tu trabajo?

Acompaña estas preguntas de un lenguaje no verbal que demuestre interés y cercanía. Gira tu cuerpo hacia ella ofreciéndole toda tu atención. Mírale a los ojos y con interés, pero sin esperar nada.

Las preguntas juegan un papel muy importante en cualquier comunicación interpersonal: hacen sentir al receptor que tenemos interés en conocer sus ideas y sentimientos, que valoramos lo que piensa.

4.- No expongas tus opiniones sobre lo que te dicen

No se trata de lo que tú piensas, se trata de lo que él o ella creen o sienten. Evita expresiones del tipo “Tu problema es que...”, “Ya te dije que”, “Sabía yo que iba a pasar esto” “Creo que lo que te pasa es que…”

5.- Recoge y devuelve la emoción de las distintas personas con las que te encuentras a lo largo del día.

Puedes usar diferentes fórmulas como parafrasear y reformular su mensaje para conectar con la emoción que crees pueda estar experimentando.

Si te dicen “Estoy preocupado porque no me han llamado del hospital para darme los resultados”, tú puedes parafrasear y decir: ”así que estás preocupado por la demora en los resultados”

Con ello se sentirá más comprendido y lograrás que pase de hablar de hechos a hablar de emociones. Y esa es la clave de la empatía.

También puedes usar la confrontación ayudando a los demás a ver sus propias incongruencias emocionales. Por ejemplo: “estás disgustado porque quieres arreglar las cosas con tu compañero de trabajo, sin embargo, me dices que cuando trabajas con él sientes que te trata de forma despectiva”.

Acompaña tus mensajes siempre de un “entiendo”, “puedo hacerme cargo de...”, “supongo que en tu lugar debes pensar/sentir...”. Son fórmulas verbales que transmiten al otro que te estas poniendo en su lugar.

6.- Practica durante varias veces al día la técnica de “sal de tus zapatos para ponerte en los de los demás”.

Busca personas con las que más difícil te resulte ser empático, comprenderlas, o entenderlas, que te generen más rechazo, y esfuérzate durante unos 15-20 minutos por entenderlos. Trata de buscar la intención positiva que hay detrás de toda acción y conducta (aunque a veces parezca que no lo hay), para el que la lleva a cabo.

7.- Sal de tus zapatos

Según este principio de la Programación NeuroLinguística cada persona realiza siempre la mejor conducta posible en función a los datos de los que dispone (sus creencias, sus valores, la realidad en la que opera, sus experiencias, su educación, sus principios, sus hábitos).

Un ejemplo de conducta que podría se calificada como negativa por muchos, es el aislamiento social deliberado. No salir de la casa por miedo, durante una larga temporada, puede parecer obsesivo y enfermizo para algunas personas, sin embargo, la intención positiva que está detrás para esa persona es protegerse del mundo externo que la amenaza en forma real o imaginaria.

Por lo tanto la conducta absurda, para algunos, es valiosa para esa persona. Ponte a lo largo del día en los zapatos de varias personas, busca su intención positiva, comprende su situación, sus miedos, las emociones que experimentan, sus luchas internas. Al cabo de un mes te sorprenderás a ti mismo haciéndolo de forma casi inconsciente.¡Habrás logrado mejorar tu empatía!

Read more
27 June 2018 Publicado en Blog Escrito por

Aprende Jugando Habilidades para el Siglo XXI Destacado

Atentos profesores, psicólogos, psicopedagogos, orientadores, agentes de la educación, padres y apoderados. Los invitamos en estas vacaciones de invierno a vivir una experiencia lúdica para el desarrollo de habilidades del siglo XXI a través del juego #classofzombies, este 24 de julio 2018 en tres horarios 9 a 12 o de 15 a 18 o de 19 a 22 hrs. Valor por persona $29.000.- Inscripciones y pago aqui http://bit.ly/2KmA5hX
El taller será co facilitado por nuestra coach asociada Laura Retamales y Javier Russo *preguntar por descuentos por inscripción grupal, cupos limitados. El taller se realizará en Román Díaz 55 Providencia. A dos cuadras del metro Manuel Montt.

Read more
13 May 2018 Publicado en Blog Escrito por

7 Pensamientos negativos que afectan tu vida Destacado

Nuestros pensamientos influyen en nuestra actitud y, por tanto, en nuestros resultados y calidad de vida.

Si nuestros pensamientos negativos son los que predominan en nuestro día a día, esto solo nos perjudicará.

A continuación algunos de esos pensamientos.

 

1. Pensar que puedes cambiar a otras personas

Muchas veces creemos que podemos cambiar a los otros. Craso error.  Tú puedes ayudar a cambiar a alguien que esté dispuesto a hacerlo, pero quien no quiere cambiar o ni siquiera es consciente de que puede hacerlo no va a hacerlo por más que tú te insistas. Es difícil de asumir pero hay que aceptar a las personas exactamente como son y ayudarlas en lo que te pidan o servirles de inspiración cambiando tú para que encuentren esa motivación.

Si no te ves capaz de aceptar a una persona como es, quizás tengas que replantearte la relación o cambiar tú a ver qué sucede… lo que por lo demás requiere esfuerzo y por ende no es nada fácil…

 

2. Pensar que eres una víctima

O sea, reclamar por todo y echarle la culpa a los demás o a las circunstancias. Puede que no te guste lo que te está pasando, pero culpar a los demás no va a solucionar nada. Es hora de hacerte responsable de tu vida y de tus decisiones, y de poner manos a la obra para hacer los cambios que de verdad quieres. Y no, no es fácil. Ni para ti ni para nadie.

 

3. Pensar que las cosas son siempre mejores o más fáciles o… para los demás.

Esto también es muy típico. Es que tú has tenido mucha suerte, es que como fulanita es más atractiva, es que ese tipo se le ha hecho más fácil porque tiene más dinero, es que…

Las personas que han conseguido lo que quieren no la han tenido fácil. Todo cuesta y da igual que seas más rico, más linda, más inteligente, más delgada, etc. Cada situación tiene sus pros y sus contras, unas cosas te resultarán más fáciles y otras más difíciles. Una persona linda quizás consiga antes un trabajo (por decir algo) pero luego la subestimen porque es demasiado linda.

Cada uno tiene sus problemas y sus circunstancias y, en general, el que llega alto es porque ha trabajado mucho, ha tomado decisiones, se ha arriesgado y no se ha quedado de brazos cruzados. Por eso encuentras gente de todo tipo con éxito 

Así que no te engañes, deja de pensar en lo “fácil” que lo tienen los demás y si de verdad quieres algo ponte “manos a la obra”.

 

4. Resistirte a la realidad.

Hay muchas cosas que puedes cambiar: puedes mejorar tu aspecto físico, cambiar de trabajo, aprender algo nuevo, etc. Pero también hay cosas que no puedes cambiar: no puedes cambiar que tu jefe no sea como tú quieras, no puedes cambiar que vaya a llover, o tener que pagar los impuestos…

Hay muchas cosas que tú directamente no puedes cambiar, pero puedes aceptarlas en vez de resistirte y eso hará que estés más relajada y que puedas tomar mejores decisiones al respecto.

Resistirse a algo es muy frustrante y te puede hacer muy infeliz. Tienes dos opciones: aceptarlo y seguir adelante, o cambiar (tú o tus circunstancias).

Y no, no es fácil, pero merece la pena aprender e intentarlo porque el efecto en tu salud física y mental se notará.

 

5. Preocuparte por lo que piensan otras personas

Somos humanos, y en general buscamos la aporbación de los otros, así es la vida. Pero una cosa es aceptar que te preocupe y otra muy distinta dejar que limite tu vida.  Lo que está claro es que esa preocupación o necesidad de aprobación no te debe detener. La aceptas y sigues adelante.

 

6.  Pensar que solo hay una cosa buena o correcta y el resto ya no lo son

Esto es algo que poca gente se ha parado a pensar, es como el tema de encontrar tu vocación. Parece que o tienes clarísima tu profesión ideal o vas a ser infeliz el resto de tu vida. Y solo hay una opción válida, buena, correcta, el resto no te conviene o no merece la pena.

La realidad es que puedes ser feliz de distintas maneras y que hay muchas opciones perfectamente válidas para ti. Pensar que hay solo una cosa es estresante y deprimente, entras en la angustia de “la vida pasa y no he encontrado ESO que me hará feliz de aquí al resto de mis días”.  Pues puedes ser feliz con distintas opciones y puede que lo que te ha hecho feliz hasta ahora no lo haga en un futuro.

Y no pasa nada, es normal, ley de vida. Es cuestión de averiguar qué opciones tienes y elegir la que mejor se ajuste a tus circunstancias, prioridades y valores actuales. Tardarás más o menos, puede que necesites ayuda para encontrar tus opciones; pero ten claro que no hay UNA SOLA COSA perfecta, hay opciones y tú eliges.

 

7. Pensar que tu pasado determina tu futuro

Que hayas cometido un error en el pasado no quier decir que tu vida se haya acabado para siempre y que no puedas hacer las cosas de otra forma. El pasado, pasado está y siempre tienes la oportunidad y el derecho de empezar de nuevo. La tuviste ayer, la tienes hoy y la tendrás mañana. Como casi todo en esta vida, es tu elección…

 

En resumen, como seres humanostenemos altos y bajos y que ciertas circunstancias o personas pueden desencadenar especialmente este tipo de pensamientos. La cuestión es ir dándote cuenta para poder cambiarlos poco a poco. Porque la realidad es que pueden afectar mucho tu calidad de vida, tu felicidad, tus logros y cualquier cosa que puedas hacer para sentirte realizado y más satisfecho siempre valdrá la pena.

Read more Modificado por última vez en Lunes, 14 May 2018 03:30

Contáctenos

Responderemos a la brevedad