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Crisálida Coaching en Canal 47 VTR, programa Conciencia de Valores: Mujeres y Empoderadas.
Los invitamos a verlo. El tema: mujeres en el mundo laboral y de estudios con la participación de Laura Retamales coach asociada de Crisálida Coaching.
https://www.youtube.com/watch?v=kmMv-lekXPg&feature=share

 

Crisálida Coaching en entrevista por el diario La Tercera a través de nuestra coach asociada, Laura Retamales, en relación al tema: "Conocimientos para potenciar el futuro laboral". Agradecemos al periodista Andrés Ortiz y a La Tercera.

http://latercera.pressreader.com/la-tercera-especiales

 

 

No sólo les entregan información relevante al interlocutor. Mantener determinadas actitudes físicas ayuda a sentirse más seguro y así volverse más asertivo, explica Amy Cuddy, profesora de Harvard. 

Mientras lee este artículo quizás tenga las piernas cruzadas. Puede que se esté tocando el cuello con una mano o que esté reclinado hacia atrás.

Sin importar cuál sea su postura, ésta refleja una forma de sentir que es leída por quienes lo rodean.

"El lenguaje corporal genera juicios que pueden servir para que invitemos a alguien a salir o decidamos a quién contratar", dice en su presentación en una charla TED, Amy Cuddy, psicóloga social y profesora de Harvard, especialista en lenguaje no verbal.

Para mostrar dominancia, los monos, por ejemplo, se muestran más grandes y estiran los brazos. "Están ocupando espacio y esto es cierto para todos los animales, no sólo los primates. Y los humanos hacemos lo mismo", aclara Cuddy.

Los gestos de poder son claramente identificables en mandatarios o músicos famosos, pero también se visualizan en los pequeños momentos de victoria personal.

"Estas expresiones son tan antiguas y universales que la postura conocida como 'orgullo' fue estudiada por Jessica Tracy. Ella vio que tanto las personas que nacen con vista normal como los ciegos congénitos levantan los brazos en 'V' cuando ganan una competencia física. Cuando cruzan la meta, no importa si no han visto a nadie hacer este gesto: levantan los brazos y ligeramente expanden el pecho", explicó Cuddy.

Para averiguar, en sentido inverso, si un gesto ayuda a sentirse de un determinado estado anímico, Cuddy y su equipo realizaron un experimento. Por dos minutos se le pidió a un grupo de voluntarios que mantuvieran posturas asociadas, ya sea con una persona poderosa o con una persona con poco poder.

Luego se les preguntó si querían apostar. Además, antes y después de adoptar las posturas, se les midió el nivel de testosterona (hormona relacionada a la dominancia) y cortisol (relacionada al estrés).

Según se vio, un 86% de quienes habían mantenido gestos corporales relacionados con el poder decidieron apostar. Sólo el 60% de quienes habían mantenido actitudes más retraídas lo hicieron. Además, en los primeros aumentó la testosterona en un 20% y disminuyó el cortisol en un 25%. En el segundo grupo, en cambio, la testosterona bajó 10% y el cortisol aumentó 15%.

"Tras dos minutos (de mantener una cierta postura) se configura el cerebro para sentirse más confiado o para sentirse más inseguro".

Según las investigaciones de Cuddy, la gente que se siente poderosa es más asertiva, segura, optimista, piensa de manera más abstracta y toma más riesgos. Además, se sienten más cómodos opinando y siendo ellos mismos.

Sin embargo, agrega, eso no implica que al ir a una entrevista de trabajo haya que sentarse con los pies sobre la mesa del entrevistador y recostarse en la silla. Al contrario, "hay que recordar que esto se trata de usted hablando consigo mismo", aclaró.

Por eso, dice, en vez de esperar la entrevista mirando hacia abajo, una buena idea es ir al baño y, por dos minutos, levantar los brazos en señal de triunfo.

Alan Frenk, presidente de la Sociedad Chilena de Programación Neurolingüística coincide con Cuddy. "Es muy difícil estar bajoneado si se está de pie, erguido, con la mirada hacia el cielo. Claro, esto no puedes hacerlo en una reunión de gerentes, pero sí en la casa".

Y agrega: "Una postura adecuada puede interrumpir un estado de ánimo. Y aunque no se tratará de una sensación interna permanente, puede servir de puerta de salida".

Sin embargo, Cuddy va más allá. Según su experiencia, es posible actuar de una cierta forma hasta que se internalice. "No finja hasta que lo logre. Finja hasta que se transforme en lo que desea ser", es su lema.

Ella, de hecho, le tenía miedo a dictar conferencias y cuando recién egresó estuvo a punto de renunciar a su trabajo para evitar hacerlo. Sin embargo, de tanto fingir que era una buena oradora, de repente se dio cuenta de que ya no le costaba pararse frente a una audiencia, como la que la vio disertar en TED.

''Sonreímos cuando nos sentimos contentos. Pero también cuando estamos forzados a sonreír, sosteniendo un lápiz entre los dientes, nos sentimos más felices. Funciona en ambos sentidos”. AMY CUDDY, PSICÓLOGA SOCIAL

Video de Amy Cuddy en su charla TED. http://on.ted.com/Cuddy

Fuente: http://diario.elmercurio.com/detalle/index.asp…#