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Laura Retamales

Laura Retamales

Nueva entrevista que hiciera el diario La Tercera a Crisálida Coaching a través de nuestra coach asociada, Laura Retamales, "En busca de la Especialización y nuevas oportunidades". Los invitamos a leerla:

http://edition.pagesuite.com/html5/reader/production/default.aspx?pubname=&pubid=eef26669-47ab-41ea-b0e2-6cfb84b44d9e

 

Hay personas que siempre están contagiando buena energía a los demás. Son de los que sonríen mucho, que saludan a las personas con las que se van encontrando en la calle, que se fijan en los pequeños detalles y que se preocupan por los demás.
Estas personas en general también viven tranquilos y felices, y es porque han comprendido que la vida te da de acuerdo a lo que tu le des. Y que la propia actitud hacia el mundo define cómo el mundo te trata de vuelta.
Estos son nueve principios que siguen las personas que saben cómo tratar a los demás:

1. En vez de juzgar a las personas por su pasado, los apoyan y ayudan a construir su futuro.
Todos tenemos un pasado. Algunas cosas de nuestro pasado son fuente de orgullo, y otras son cosas que preferimos no recordar. Pero sea cual sea el pasado, todas las personas cambiamos y crecemos con las experiencias, entonces en vez de juzgar, es mejor ponerse de su lado y ayudarlos a lograr el futuro que quieren. El respeto y la aceptación son clave en este proceso.

2. Escuchan con curiosidad, hablan con franqueza y actúan con integridad.
La escucha y la curiosidad hace que las relaciones prosperen. Que tu hables con tu verdad permite a las demás personas que se sientan cómodas para poder decir la suya. Los demás se sienten cómodos con estas personas y sienten que pueden ser honestos. Además tu eres cuidadoso e íntegro en cuanto a las cosas que te cuentan. Las personas sienten que hay un interés en ellas, porque se ve la curiosidad por su vida y eso las llena de amor y buena onda.

3. Tratan a todos con amabilidad, no porque los demás sean amables, sino porque ellos lo son
Uno de los regalos más grandes que nos podemos dar las unos a los otros es la amabilidad. Cuando alguien está sufriendo, estar ahí para ellos. No se trata de hacerlo sólo por las personas que te caen bien y a las que respetas, eso es fácil, sino también hacerlo por completos desconocidos e incluso por personas con las que tienes menos afinidad. La verdadera amabilidad reside en el acto de dar sin la expectativa de recibir algo de vuelta.

4. No intentan verse más grandes empequeñeciendo a los demás.
El momento en el que una persona siente que tiene el derecho de empequeñecer a los demás porque se sienten “superiores”, es el momento en el que esa persona demuestra lo pequeña que es ella misma. Las personas tienden a hacer sentir a los demás como se sienten ellos respecto a si mismos, ya sea grandes o chicos. Trata a todas las personas a las que conoces con honor.

5. Recuerdan que todo el mundo tiene una historia.
Todos tenemos nuestra historia. Pueden ser cosas del pasado o del presente las que estén condicionando el actuar de una persona, pero hay que recordar que las conductas no nacen desde la nada. Las personas que siempre esparcen la buena onda se reservan los juicios y en vez ofrecen su consideración.

6. No conocemos a las personas por accidente.
Todas las personas a las que conozcas tendrán un rol en tu vida, ya sea grande o pequeño. Algunos te ayudarán a crecer, algunos te harán crecer, otros te harán sufrir, algunos te inspirarán a ser mejor. Al mismo tiempo tu estás jugando el mismo rol en sus vidas. Las personas que esparcen la buena onda tienen en cuenta que los caminos se cruzan por un motivo y tratan a las personas con importancia.

7. Los mejores maestros no son los que te dicen dónde tienes que llegar, sino los que te muestran el camino.
No hay alegría más grande que ayudar a las personas a tener una visión sobre ellas mismas, que se vean creciendo, llegando a lugares que nunca se hubiesen imaginado solos. Eso no significa que tengas que arreglarlos, en vez de eso, lo mejor que puedes hacer es mostrarles la su fuente de poder. Ofrecerles apoyo y motivación para que encuentren su propio camino, tu sólo les muestras de lo que son capaces. Lo único que hacen las personas que esparcen la buena onda es mostrarles que creen en ellos.

8. Nunca miran a nadie para abajo, al menos que le estén estrechando la mano para levantarles.
Tendemos a mirar la vida como meritocracia, por lo que algunas personas se confunden y miran para abajo a alguien que no ha logrado el mismo éxito o ha obtenido el mismo nivel educacional que los demás. Pero todas las personas tenemos nuestras luchas, nuestros logros y nuestros fracasos. Las personas que esparcen la buena onda nunca juzgan a una persona por lo que se ve, saben que todos tienen sus historias y que todos merecen ser tratados con dignidad.

9. Aprecian a aquellos que les han apoyado, perdonan a aquellos que les han lastimado, ayudan a aquellos que los necesitan.
Los negocios son complicados, la vida es complicada y el liderazgo es difícil. Trata a todo el mundo, incluyéndote, con amor y compasión y siempre estarás en lo cierto. Cuando tratas a las personas de la forma en la que te gustaría que te trataran tu vida mejora inmediatamente.
Vía: elvasomediolleno

Equipo Crisálida Coaching
www.crisalidacoaching.cl

Gracias a La Tercera y en especial a Romina Jaramillo por su entrevista a nuestra Coach Laura Retamales sobre el tema: "La segunda oportunidad para alacanzar un sueño". Los invitamos a leer la entrevista en el siguiente link: https://www.pressreader.com/chile/la-tercera-especiales/20180129/textview

 

 

1. MIEDO A LA SOLEDAD
Hay dos opciones que se pueden considerar:
La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte creer que realmente estás solo, que tu estás unido a los demás, con el fin de sentirte protagonista de la vida y encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades, en el trabajo y en la sociedad.
La segunda opción es que el Espíritu desea que recuerdes que eres parte de una Totalidad. Que tu siempre estás unido a la energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama interior que tu posees, una luz que debes expandir.
Cuando le das fuerza a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes compañía. Es la compañía con tu ser interior y con tu Creador Supremo. Llegarás a comprender que la soledad es una maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo mismo; y justamente en este momento, empezarán a aparecer aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e intensidad.

 

2. MIEDO A LA ESCASEZ
Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades para ser cada vez más abundante, requiere de un trabajo contigo mismo.
Debes darte la oportunidad para considerar que tus emociones sientan ese “deseo de merecer lo mejor para tu vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el fantasma del miedo esta invadiéndote.
Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta palabra es “GRACIAS”.
Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y por lo que llegará a ti, comienzas a ser perceptible de todas las cosas que Dios te ofrece cada día. Gracias Dios por abrir los ojos este día de hoy, por poder respirar un día más. Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que parecen adversas; pero me Dejan sabiduría. Gracias Dios por la sonrisa que me regalo esa persona que no conozco. Gracias Dios por Tener trabajo, por la comida caliente, por la taza de cafe. Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzaran a materializarse.

 

3. MIEDO A LA ENFERMEDAD
La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia. Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu fortaleza interior. “Enfermedad”, es una palabra compuesta del latin “in-firmus”, que significa “Sin Firmeza”.
Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las cárceles del saboteo mental y te liberarás de estas ataduras.
El filosofo Platón dijo: “mente sana en cuerpo sano”. Piensa positivo respecto de ti mismo.
La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se puede contagiar la salud.
Reconcíliate con el pasado, perdona íntimamente en tu corazón todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón y paz.
Permanece también en silencio, porque Dios te hablará en este espacio de meditación.
El remedio para la enfermedad es el Amor. Te daras cuenta que, de todos los medicamentos, el amor también crea adicción. Conviértete en un “adicto al amor”, llénate de amor, ya que nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a cambio amor.
Estarás cada vez mas sano y lleno de vitalidad. El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita curar su alma.
Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que, cuando Dios lo disponga, partiremos de esta vida, no antes ni después. Cuando el médico nos da la primera nalgada para que comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva; ese tic-tac que nos indica que vamos yendo hacia el día que debamos “parar”. Es por eso que la vida es un constante “Pre-parar”, es decir, una invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que llegue tu turno de “parar”.

 

4. MIEDO A LA MUERTE
Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana que has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia tumba. Miras tu lapida y lees tu nombre, tus fechas de nacimiento y de partida de este mundo. A continuación, piensa en cual es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti, en tu propia lapida:
Qué dirían de ti? Que fracasaste en muchas de las áreas de tu vida?; Que la gente agradece que hayas partido, porque les hiciste la vida amarga?; o Qué sienten profundamente tu partida y que dejaste un espacio vacío en la humanidad, que nunca nadie podrá llenar?
Qué diste? Qué cediste? Qué donaste? A quién ayudaste? De qué te privaste?
Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día, para acercarte a este enunciado que declaras.
El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte en la Trascendencia de tu entrega, bondad, generosidad, desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que vivirá en la memoria y los corazones de quienes hiciste contacto en la vida e hiciste felices.

Fuente: Tomado de Kapulli y Temazcal, antigua sabiduría Tolteca desde el sitio Deja fluir.

 

 

Cada año, millones de personas durante la noche de fin de año se proponen iniciar cambios en sus vidas. Queremos mejorar nuestras relaciones, nuestros ingresos, dejar de fumar, perder peso, hacer ejercicio, beber menos, empezar a estudiar…Si eres de los que cada año se propone lograr sus objetivos, es probable que estés repitiendo una y otra vez los mismos. Es decir, que año tras año te propongas las mismas cosas sólo para darte cuenta al final que no las has cumplido y las vuelves a proponer al año siguiente.
Según investigaciones sobre objetivos (Norcross y Vangarelli, 1989), el 77% de personas mantienen sus objetivos una semana, el 55% un mes, el 40% los mantiene durante 6 meses y solamente el 19% aguanta sus conductas nuevas más de dos años. Casi todos han tenido algunas recaídas en la conducta anterior.


Por ello se recomienda seguir los siguientes pasos para cumplir de verdad los objetivos propuestos:
1. Apunta tus objetivos; Si no tienes la disciplina de escribir tu objetivo, ¿cómo quieres tener la constancia para ejecutarlo?


2. Escribe por qué esta conducta es importante para ti. Determina qué ventajas conllevan tus objetivos para ti y piensa en el impacto positivo que van a tener cuando los consigas. Imagina la cara de tus amigos, de tus familiares, cómo te vas a sentir tú cuando lo tengas…
Según el investigador americano Icek Ajzen existen 3 factores importantes para llevar a cabo nuestros objetivos: 
i. Los beneficios del objetivo: nos cuestionamos si empezar a hacer, por ejemplo, running es beneficioso o no, si dejar de fumar es sano o no, etc. Es decir, lo más importante es lo que pensamos sobre la conducta: si la conducta en sí es beneficiosa no importa tanto. Por ello, busca datos que confirmen que tu objetivo es beneficioso para ti.
ii. Pensamos en la opinión de nuestros amigos y familiares. Nos importa lo que van a pensar, sus opiniones: “Mis amigas me van a apreciar, mi pareja va a pensar que la idea no tiene sentido, etc.”.
iii. Cuestionamos si realmente somos capaces de cambiar nuestra conducta. Aquí todo tipo de creencias son importantes. Sencillamente no soy deportista, no puedo decir “no”, soy bueno en…


3. Convierte tus propósitos en imágenes, dibujos y frases muy atractivas. Haz un collage con lo que te has propuesto. Solamente escribir un objetivo no es suficiente atractivo para empezar todo el trabajo que supone tener que cambiar conductas. Necesitas algo más emocional, algo así como si fuera una foto de tu futuro ideal y “ver” aquél estado que te está esperando. Cuando lo tengas hecho, lee tus objetivos y mira tu collage cada día.


4. Determina tu conducta deseada: qué tienes que hacer. Este es un paso esencial, sin cambios en tu conducta no vas a conseguir nada. Esta es la parte difícil, la prueba de si vas a convertir tus objetivos en realidad. Determina de qué forma vas a actuar para iniciar el camino. ¿Qué es lo que tienes que hacer? ¿Cuántas veces? ¿Cómo vas a planificar tus semanas? ¿Qué días a la semana y que horas al día vas a dedicarle a la conducta nueva? Se lo más concreto y específico posible.


5. Preparación de momentos difíciles. Determina con antelación qué situaciones van a dificultar mantener tu conducta deseada. La mayoría de las personas que empiezan una dieta la dejan en un momento difícil. Puede ser un momento en el que te sientes solo, cansado o has tenido un problema en el trabajo, en casa, etc. Y te convences que ahora no es el momento de seguir con el objetivo propuesto. Es decir, ya sabes o puedes imaginar con antelación situaciones que te van a poner a prueba. Establece previamente cómo quieres actuar en momentos difíciles y cómo vas a actuar. Por ejemplo, quizás debes comer algo antes de ir a esa cena abundante, o puedes beber una bebida o jugo light en vez de algo que lleve alcohol, avisar a tus amigos con antelación que no quieres fumar, etc. En realidad, ya sabes las situaciones que te han dificultado en ocasiones anteriores mantener tu objetivo, así que determina una conducta alternativa por si te vuelve a pasar.


6. Tener un plan B. Si un día has recaído y no has cumplido con tu objetivo, no pasa nada. La inmensa mayoría es demasiado exigente consigo mismo. Nos sentimos tan mal si “pecamos” o caemos una vez, que pensamos que hemos fracasado totalmente: “Ves, ya sabía que lo de dieta no era nada para mí…es que no tengo fuerza de voluntad”. Y entonces automáticamente decides que, como has recaído, ya no puedes volver a levantarte y te instalas en tu conducta anterior. Las pocas personas (19%) que consiguen cambios duraderos, es decir, más de dos años, en su mayoría han tenido una o varias recaídas en su conducta anterior y además forma parte del proceso.


7. Pregunta a tus amigos si te quieren ayudar. Asegúrate que puedes llamarles si pasas un momento difícil en ese proceso para que te puedan apoyar. El hecho de sentir la responsabilidad de no defraudar a tus amigos suele ser un pilar grande de apoyo. Si quieres ir un paso más allá, a lo mejor puedes proponerles realizar los objetivos juntos y animarlos a cumplirlos.


8. Date recompensas durante el camino. Por cada pequeño paso positivo que has dado, date una pequeña recompensa. Muchos de los cambios importantes que queremos conseguir son trayectos a medio o largo plazo. Casi todos los objetivos que son importantes requieren un esfuerzo durante mucho tiempo y es importante celebrar los pequeños logros durante el camino. Si por ejemplo quieres perder peso, puedes comprar ya alguna prenda de tu talla deseada, para que sientas que te está esperando al final del camino. Si llevas una semana sin fumar, regálate algo, date algún premio. Así, tu cerebro vincula placer y positividad con los cambios que estás iniciando en lugar de solamente sufrimiento por lo que has tenido que dejar atrás.

Y por último desearles que tengan un gran y feliz 2018 y que cumplan sus metas!!! www.crisalidacoaching.cl

Estamos en pleno Proceso de Postulaciones a la Educación Superior 2018, y La Tercera incluyó a Crisálida Coaching a través de su coach asociada, Laura Retamales, como parte de las opiniones válidas para asesorar a los muchach@s en su elección de carrera y casa de estudio. 
Les dejamos el link al artículo: 

http://latercera.pressreader.com/la-tercera-especiales/20171226

 

Gracias a La Tercera y en especial a Romina Jaramillo por su entrevista a nuestra Coach Laura Retamales sobre el tema: "Aprender a reconocer vocaciones y Talentos". Los invitamos a leer la entrevista en el siguiente link: http://especiales.latercera.com/2017/universidades/article.html?id=17

 

Nueva entrevista que hiciera el diario La Tercera a Crisálida Coaching a través de nuestras coaches asociadas, Lucía Canteros y Laura Retamales, con motivo del proceso de Admisión 2018 "La importancia de relajarse y descansar el día previo a la PSU". Los invitamos a leerla: http://latercera.pressreader.com/la-tercera-especi…/20171124

Muy contentos por entrevista que hiciera el diario La Tercera a Crisálida Coaching a través de nuestra coach asociada, Laura Retamales, con motivo del proceso de Admisión 2018 "Cómo avanzar en la recta final a la PSU". Los invitamos a leerlo: http://latercera.pressreader.com/la-tercera-especiales/20171027

Aunque puede parecer extraños clasificar los cerebros de las personas en "positivos" y "negativos", es cierto que el cerebro de las personas pesimistas opera de manera muy distinta al cerebro de las personas optimistas. La gente optimista, es decir, la que actúa para cumplir sus expectativas a futuro (esto no tiene nada que ver con estar siempre de buen humor, o ser personas "alegres" como erróneamente se cree), presentan mayor actividad en el córtex prefrontal que la gente pesimista (aquella que consideran que sus metas son imposibles o inalcanzables y prefieren no actuar para lograrlas). Además, los cerebros de las personas optimistas producen más dopamina, un neurotransmisor asociado a la sensación de recompensa.
 

Entonces... ¿cómo podemos activar las "áreas optimistas" de nuestro cerebro?
A pesar de que estamos biológicamente programados para notar el peligro y las situaciones negativas como método de supervivencia, también es posible "entrenar" al cerebro para pensar positivamente. Convertir un cerebro pesimista en uno optimista no es tan difícil como crees. Para ayudarte, te compartimos 5 consejos básicos para lograrlo:
1. Concéntrate en tus virtudes. Trata de encontrar al menos tres cosas buenas de ti mismo por cada cosa negativa que no te guste.
2. Mantén el centro de recompensa activado. Prémiate con tus cosas favoritas cuando hagas un esfuerzo o hayas tenido un día difícil.
3. Sé agradecido. Constantemente da gracias por todas las cosas buenas que tienes y también por las personas en tu vida que la enriquecen.
4. Haz cumplidos. Encuentra algo bueno qué decir de las personas que te rodean y díselos.
5. Resalta lo positivo. Cada noche escribe las cosas buenas que te pasaron durante el día, lo que aprendiste o lograste. Cualquier cosa buena sirve, incluso la comida que tanto disfrutaste.

Si aplicas estos tips hasta convertirlos en hábitos, comenzarás a notar como tu mente comienza a pensar de manera positivamente.

Equipo Crisálida Coaching
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